El juego "Hex" fue inventado casi simultánea e independientemente por dos científicos con un intervalo temporal de 6 años. En primer lugar, por el matemático y poeta danés Piet Hein. La primera vez que apareció publicada la descripción del juego fue en un artículo, publicado por Hein, en el diario danés Polytiken. En este diario, en el número del 26 de diciembre de 1942, Hein describía un juego llamado "polígono". Se trataba de un juego de tablero de 11x11 casillas hexagonales, cuyas reglas eran idénticas a las del actual juego del Hex. En 1968, Hein comercializó el juego bajo el nombre de "Con-Tac-Tix", y se trataba de un tablero de madera, con forma de diamante, de tamaño 12x12 casillas (véase figura 1.1). Hein inventó el juego mientras contemplaba el teorema de los cuatro colores (o con cuatro colores basta). Este teorema establece que con, a lo sumo, cuatro colores se puede colorear un mapa de tal forma que dos países, ciudades o zonas adyacentes que se quieran separar, no tengan el mismo color. El hecho de que el tablero este compuesto por hexágonos resultó de gran interés para Piet Hein ya que gracias a esta topología el tablero se puede colorear con sólo tres colores. Seis años más tarde de que Hein lo inventará, en el 1948, fue desarrollado de nuevo, independientemente al anterior, por el matemático estadounidense John Forbes Nash, Jr., mientras estudiaba el doctorado en el departamento de matemáticas de la universidad de Princeton. No llegó a ser muy conocido hasta finales de los años 50, a pesar de ser uno de los juegos favoritos de los estudiantes de matemáticas, quienes jugaban en las baldosas hexagonales del suelo del cuarto de baño. Esta última versión del juego fue llamada Nash, o incluso John, en su honor.
El nombre de "HEX", tal como hoy lo conocemos, fue acuñado por los hermanos Parker, y fue comercializado en 1952, pero fue a finales de los años 50 cuando éste pasó a adquirir importancia entre los departamentos de matemáticas del resto del mundo gracias al artículo publicado sobre el juego por el matemático estadounidense Martin Gardner, hacia el año 1957, en la revista "Scientific American". Tal ha sido la curiosidad que el juego ha despertado entre los matemáticos y científicos del mundo entero, que hasta se cuenta que el propio Albert Einstein tenía un tablero de Hex en una de las estanterías de su estudio.
Hex es un juego que ha sido capaz de captar la atención de muchos de los investigadores matemáticos más importantes de nuestra sociedad, los cuales han obtenido algunos resultados bastante interesantes, aunque no han conseguido encontrar estrategia ganadora para tableros mayores a la dimensión 7x7 hasta hace pocos años, a pesar de estar probado que existe una estrategia ganadora para el primer jugador siempre que el tablero sea de NxN, es decir, simétrico.
En 2003, el matemático e informático chino Jing Yang, consiguió encontrar una solución ganadora para el primer jugador en tableros de hasta 9x9. La estrategia utilizada por Yang se basa en utilizar patrones de jugadas locales. Para lograr resolver el tablero de 9x9 Jing Yang ha utilizado 715 patrones locales.